
Una de las preocupaciones más comunes que nos acechan como padres de niños con dificultades es la capacidad de nuestros pequeños para comunicarse y la forma en que lo logran.
A medida que crecen, esa inquietud no solo persiste, sino que se intensifica. Cuando son más pequeños, nuestras preocupaciones suelen centrarse en aspectos como su movilidad, el logro de hitos de desarrollo, el control de su alimentación y la salud en general. Sin embargo, la comunicación es el hilo conductor que conecta todas estas áreas.
En el caso de las niñas que comparten el mismo síndrome que mi hija, la realidad es que muchas son no verbales. No obstante, eso no significa que no se comuniquen; simplemente lo hacen de manera diferente. Gestos, pictogramas y otras formas de comunicación se convierten en herramientas fundamentales en su día a día.
Con ella, empezamos a asociar gestos simples a sus necesidades. Por ejemplo, cuando quería más de algo, abría y cerraba los dedos, o si necesitaba que le diéramos algo, simplemente se tocaba el pecho. A medida que fue creciendo, incorporamos signos más complejos que indicaban por ejemplo hambre o sed.
Siempre estamos en la búsqueda de nuevas estrategias y enfoques para mejorar su comunicación. Recorrimos varios lugares y, en Santander, encontramos un increíble equipo de logopedas que nos brindaron pautas valiosas que me gustaría compartir.
La regla número uno que aprendí es “Trabajar la boca”. Esto implica estimular su lengua, labios y paladar. Cuanto más control tenga sobre estas partes, mejor podrá articular los sonidos necesarios para expresarse. ¡No duden en consultar esto con un logopeda!
Además, la terapia ABA ha sido un recurso invaluable para incrementar las oportunidades de comunicación de Cris y fomentar sus vocalizaciones a través de la repetición y la imitación. La constancia y el refuerzo positivo son claves en este proceso.
Recientemente, asistí a un curso dirigido por especialistas donde se presentaron herramientas digitales para favorecer la comunicación en personas con dificultades del lenguaje. Herramientas como Araacc, Soy Visual y Grid son ejemplos de cómo la tecnología puede facilitar la comunicación. Es fundamental adaptar estas herramientas al nivel de comprensión y habilidades de nuestros niños.
Actualmente, nos estamos adentrando en el uso de un comunicador, un dispositivo electrónico que le permitirá expresar lo que no puede verbalizar. Este proceso es gradual, un paso a la vez, pero tengo la esperanza de que será una puerta que la ayude a conectar más con el mundo que le rodea.
Cada esfuerzo es importante. Cada gesto, cada palabra, cada nueva herramienta le permiten a Cris expresar sus necesidades y deseos. Esa capacidad de comunicación no solo fortalece su conexión con quienes la rodean, sino que también la empodera y le permite seguir evolucionando.
La comunicación es más que solo palabras; es un puente hacia la comprensión. Como padres, nuestra misión es garantizar que nuestros hijos tengan acceso a todas las herramientas necesarias para construir estos puentes.
Así que, ¡no dejéis de explorar, investigar y aprender! Cada pequeño paso cuenta en este hermoso viaje hacia la comunicación sin barreras.